winter
2015 pareció terminar con buenas perspectivas para los programas British-PAI. La concentración multitudinaria en la Plaza del Castillo había demostrado que las familias estábamos muy contentas con la educación de nuestros hijos e hijas, tanto como para luchar por su continuidad. Y eso parece que conseguimos; ya se dejó de hablar de sí o no, y se comenzó a pensar en las mejoras que vendrían, más pronto que tarde, tras los resultados de la evaluación.

Y empezó el 2016......

Volvimos a hablar con Educación, preguntando por los resultados y ofreciéndonos a colaborar. Volvimos a solicitar una reunión con el Consejero y esta vez sí la conseguimos; con él y con el Director General.

Así que nos pusimos a trabajar, a concretar qué queríamos conseguir en esa reunión. Los resultados de la evaluación y la continuidad de los programas en secundaria parecía que coparían el orden del día, y así fue en parte. Sin embargo en Educación tenían muchas ganas en insistir en el problema de comunicación que había existido, en que asumiéramos ¿nuestra parte deculpa? en la situación que había llevado a las familias a la calle, según ellos sin ninguna necesidad.

Pero lo cierto es que oscuras tormentas se cernían sobre el horizonte de la educación navarra. Ríete de Mordor.

Ya entonces se oían rumores sobre cierres de líneas en colegios sin esperar a segundas opciones en la matriculación, incluso habiendo alumnos suficientes para mantenerlas abiertas. ¿Cómo se entiende que se pida a un colegio con dos líneas que por sorteo ponga a tres familias en la calle para cerrar una de las líneas y quedarse solamente con 25 alumnos? Y a mí que me suena el haber oído algo sobre libertad de las familias para elegir colegio. Tal vez no hablaban de Navarra. Además, no es un caso aislado. Otros colegios están en situaciones similares, pero parece que todos los cierres se dan en los que imparten programas British y PAI. Casualidades de la vida.

¿Sorprendente? Para nada. Lo mejor todavía estaba por llegar. Amanecemos un día con la noticia de que se le va a dar la vuelta al tema de las escuelas infantiles, cosa del Ayuntamiento de Pamplona, nada que ver con el Gobierno ni el Departamento de Educación. O eso dicen, ponga lo que ponga en los estatutos. Y volviendo a los problemas de comunicación, resulta que de esto nos enteramos todos, familias afectadas incluídas, porque se filtra a la prensa. Y por mucho resumir, diremos que, de buenas a primeras, familias que creían tener su vida resuelta y organizada (dichosa conciliación familiar) se encuentran con que todo era mentira. Ahora la conciliación pasa por matricular a los peques en euskera o, de lo contrario, reorganizarte la vida. Y como eso es cosa sencilla, ¡¡demos un plazo de una semana, que aún nos sobrarán un par de días!!

Al parecer, el fondo de la cuestión es lo de siempre. Hay unos derechos históricos que nunca se habían respetado. Pero ahora, al igual que antes, hay unas familias contentas y otras enfurecidas. Entonces, ¿realmente ha cambiado algo? Parece que en eso de que "cabemos todos" las instituciones se empeñan en dejarnos solos. ¿Tan difícil era ofertar plazas en todos los idiomas para las nuevas matrículas, e incluso dar la posibilidad de cambiar de idioma a los ya matriculados? Puede que sí, que fuese demasiado complicado; pero de eso a ni siquiera intentar llegar a un consenso...

En un mundo lleno de colores y matices nos empeñamos(encabezonados como buenos navarros) en ver todo o blanco o negro.

No, todavía no hemos terminado. Lo del plural en tormentas no era casualidad.

Porque no se puede olvidar el dichoso informe tan negativo del2 013, que ahora parece que desdice completamente otro informe del 2015 que acaba de conocerse.

Igual con tanta historia algunas cosas han pasado desapercibidas, pero no el hecho de que se haya paralizado la acreditación del profesorado para obtener el C1 en inglés. Al parecer pediremos el cambio del R.D. al gobierno español, como prometió la presidenta, sólo para poder decir que no nos hace falta, que nos sobran profesores preparados. Y que se marchen a Andalucía para que allí puedan aprovecharse de la inversión que los navarros hemos hecho en su formación.

Ni tampoco era casualidad lo de insistir en el problema de la comunicación. Porque después de una reunión, en Educación siguen sin encontrar el tiempo para respondernos. Seguimos sin saber resultados de la evaluación del British-PAI, seguimos sin saber qué mejoras se aplicarán y seguimos sin saber qué hay detrás del cierre de líneas.

Parece que, después de todo, saliendo a la calle en diciembre no conseguimos tanto como pensábamos. A pesar de todo, aquí seguimos "ready to talk" porque se acerca el verano. ¿O era "Winter is coming"?